Los canales y cazoletas del sitio de Las Palmas de Anaga (Tenerife) alertan del retorno del verano.

El conjunto de Las Palmas de Anaga es un espacio estático, no transferible a otro lugar. Estas insculturas se comportan como mediadores que permiten conectar o poner en sintonía el interior de la conciencia humana y el exterior de la realidad en sí. Son necesarios para poder comprender el mundo que habita y comunicarse en él.