Soplan vientos cotidianos opuestos. ‘Efecto Foëhn’: brisas de mar y de tierra.

Durante el día, el aire en las laderas despejadas de montaña provoca que el relieve se caliente de forma muy rápida, ascendiendo. Por la noche, el aire en contacto con la pendiente montañosa se enfría de manera más rápida y se torna más denso, y desciende por acción de la gravedad.